Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial Rural

Parque Manuel Alberto Maldonado

Corazón de la parroquia y testimonio de la lucha por la parroquialización

Manuel Alberto Maldonado

Recordar a Manuel Alberto Maldonado es retroceder unas décadas ya pasadas pero que vienen a la mente a grandes amigos zarumeños. Salió de su tierra natal en busca del progreso personal a la capital de la república, donde vivió muchos años cuidando de sus hijos y como siempre con el afán de servir a los coterráneos y amigos.

Allá por el año 1983, un grupo de muluncayenses y el Comité Cívico pro parroquialización de Muluncay le encargaron la tarea de ser un embajador de Muluncay en la ciudad de Quito, ya que Muluncay deseaba alcanzar su parroquialización. El señor Maldonado aceptó con mucho cariño y responsabilidad, iniciando sus gestiones ante el Ministerio de Gobierno, la Comisión de Límites Internos del país y otras instituciones.

Perspectiva inferior de la plaza de ajedrez junto al imponente balcón con columnas del mirador

Parque Central Renovado

La Parroquialización

El señor Maldonado gestionó ante las instituciones en Quito y logró que se movieran los trámites que dormían el sueño de los justos en la capital. Consiguió que se realizaran reuniones con oradores muluncayenses que vivían en Quito y otras fuerzas vivas de Muluncay que asistían, logrando finalmente la firma de la parroquialización anhelada el 7 de septiembre de 1984.

Organizados previamente e informados, las fuerzas vivas de Muluncay autorizaron al señor Maldonado para que viajara con el documento en mano de la creación de la parroquia Muluncay Grande. Se realizó una pre-inauguración la noche misma del 7 de septiembre con baile improvisado en el local antiguo de la Escuela 5 de Junio, recibiendo de manos del señor Maldonado el acuerdo de la parroquia ya creada.

Como agradecimiento especial, Muluncay le hizo entrega del corazón mismo de su estirpe y bautizó con su nombre al parque central, que desde ese momento lleva el nombre de Manuel Alberto Maldonado.

Evolución del Parque Central

Anfiteatro y gradas de césped sintético en la plaza de Muluncay

Anfiteatro con gradas

Plaza central con escalinatas verdes y pilares blancos

Escalinatas y pilares

Amplia plaza peatonal esquinera con griderío verdoso y un edificio moderno con balcón

Diseño contemporáneo

Centro moderno con altas columnas blancas y escalones cubiertos de césped sintético

Graderío y pilares

Historia del Parque

Una vez destinado el espacio donde se iba a levantar la población, quedó establecido el lugar para la plaza mayor. Con el aporte de los niños de la Escuela 5 de Junio y con la iniciativa del profesor Eliseo Aguilar Mora, se sembró árboles de cipreses, tulipanes, acacias y almendros dándose inicio al parque.

Con la ayuda municipal y una inversión de 50 mil sucres en la administración de Guillermo Cely, se comenzó la adecuación del parque, trabajos que fueron culminados por el señor Enrique Ramírez Castro en un área de 240 metros cuadrados.

Posteriormente, aprobados los planos del arquitecto Jorge Jarrín Castro, el Alcalde Jorge Mora Chang adecuó el parque con un aporte de 60.020.000 millones de sucres, incluyendo pileta, monumento cívico, alumbrado público, cerramiento metálico y bancas. Se ornamentó con plantas traídas desde Quevedo por Humberto Aguilar Aguilar.

Transcurridos casi 30 años, por iniciativa de moradores y varias gestiones ante instituciones del estado, el GAD Parroquial en su segunda administración presidida por Edgar Patricio Ramírez Cabrera procedió a hacer una nueva intervención a un costo de 291.000 dólares, con un aporte adicional de 100.000 dólares de la administración municipal del ingeniero Jhansy López Jumbo. Esta obra ha sido catalogada como uno de los mejores parques de la parte alta de la provincia de El Oro.